Han pasado casi 3 años desde que se reformó el Reglamento de la Ley Aduanera, en el cual surgió un nuevo actor en el comercio exterior mexicano con el que tendrá que competir el Agente Aduanal, el Representante Legal.

El Agente Aduanal y el Representante Legal desde entonces comparten funciones y compiten por ser la mejor opción para asesorar en las operaciones internacionales a importadores y exportadores. El reglamento ofrece la identificación de ventajas y desventajas en ambos actores del comercio.

En otros países del mundo, los aliados logísticos tienen una figura semejante a la del agente aduanal. El hecho de que el representante legal sea incorporado como pieza clave en la rapidez del desarrollo de nuevos negocios ha ayudado a que el agente aduanal se profesionalice en su actividad y ha elevado su competitividad y eficacia en el desarrollo de los procesos.

¿Cuál es la mejor opción para un importador o exportador? Estas son las características y limitaciones de cada figura.

Diferencias entre agente aduanal y representante legal

El agente aduanal está autorizado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para ejercer de modo independiente en la actividad privada el despacho de mercancías mediante una patente.

Por su parte el representante legal ejerce sin  necesidad de contar con una patente. El importador o exportador que contrata sus servicios le otorga un Instrumento Notarial. Dicho representante debe estar registrado ante el SAT.

Para el Agente Aduanal tiene una limitación para operar en cuatro aduanas: una de adscripción y tres autorizadas para realizar sus funciones. Sin embargo la Ley Aduanera no prevé un número fijo para el Representante Legal.

Ventajas del Agente Aduanal

  • Opera en outsourcing sin relación laboral (el 47% de las empresas busca la figura del outsourcing).
  • La especialidad del agente aduanal es el despacho aduanal (actividad que realiza con eficacia, eficiencia, y mayor simplicidad).
  • Cuenta con una visi